S1-S2


S1: ¿Lo viste?

S2: Todo.

S1: Parecía un recuerdo.

S2: Era algo más, no un recuerdo.

S1: ¿Un sueño?

S2: No, una alucinación…

S1: Pero fue muy real.

S2: No, realmente fue real.

S1: Entonces, ¿Cómo fue una alucinación?

S2: Tú dime.

S1: No conozco la respuesta.

S2: ¿Tuviste miedo?

S1: ¿Tú lo tuviste?

S2: No.

S1: Tal vez por eso yo tampoco tuve miedo.

S2: Pero lo tenías.

S1: Tenía miedo porque no sabía que sentiría. Una vez que empecé a sentir, dejé de tener miedo y solo sentí.

S2: ¿Y qué sentiste?

S1: Miedo…

S2: Que gran contradicción acabas de tener.

S1: Lo dije a propósito.

S2: Tratabas de darme una lección.

S1: Una lección sobre tus preguntas cuyas respuestas ya conoces.

S2: Buena estrategia.

S1: Lo sé, tú me la enseñaste.

S2: Entonces, ¿Qué harás?

S1: No lo sé.

S2: Eso creí.

S1: ¿Debería acostumbrarme?

S2: ¿Acostumbrarte? ¿A qué?

S1: A la mierda.

S2: Creí que ese no era el punto.

S1: No, no lo es. Solo quería una opinión respecto a eso.

S2: Sabes que fue maravilloso.

S1: No me has contestado.

S2: Nunca en tu vida veras una cosa tan majestuosa.

S1: La majestuosidad no es sinónimo de belleza. Responde.

S2: Nunca dije que fuera algo bello.

S1: Responde.

S2: Solo digo que deberías considerarlo.

S1: Responde.

S2: Deberías considerar ser testigo presencial de tan maravillosa majestuosidad.

S1: Responde.

S2: Tal vez aprendas algo.

S1: Responde.

S2: Si no lo haces, serás agobiado por mucho más tiempo.

S1: Responde.

S2: El tiempo te jugará malas pasadas. Justo como ahora.

S1: El tiempo no me está jugando nada. ¡Responde!

S2: Tienes poco tiempo y pocas ideas. Lo curioso aquí es que solo obtienes ideas cuando…

S1: ¡Cállate!

S2: … la ves a los ojos.

S1: ¡Responde!

S2: Si no le das la cara a eso, ¿Cómo sobrellevarás la espera? Acabamos de demostrar que el tiempo no es tu mejor amigo.

S1: No, nunca lo ha sido. Nunca lo será. Siempre que intento decidir por mi mismo algo importante, el tiempo se adelanta y lo decide por mí. Y justo después de que asimilo su decisión, decide cambiar todo. Responde a lo que te pregunté, por favor.

S2: Sí, debes acostumbrarte a la mierda. Da la cara.

S1: No, tú sabes que no debo acostumbrarme a la mierda.

S2: Da la cara.

S1: No me acostumbraré a la mierda.

S2: Da la cara.

S1: La mierda no es algo a lo que deba acostumbrarme.

S2: Tú eres el que hace preguntas sabiendo las respuestas. Da la cara.

S1: No lo haré, mírame ahora. Aquí, de rodillas ante ti, llorando, con los brazos sin fuerza, mi mente confundida, mis emociones atrofiadas y mi espíritu intranquilo.

S2: Tu padre te lo dijo “Un hombre debe dar la cara aunque sea para que se la cacheteen”.

S1: ¿Quien le hace caso a ese marica?

S2: Bueno, yo. Y al parecer tú, cada que dices “Mi padre me dijo que siempre hay diferentes formas de ganarle a alguien”.

S1: Lo sé, lo hago.

S2: Pues entonces piénsalo. ¿Cómo ganarás en esta ocasión?

S1: Tal vez el destino quiera que pierda.

S2: ¿Desde cuando crees en el destino?

S1: Desde que tu empezaste a hacerlo.

S2: Deja de mentir.

S1: No te puedo mentir.

S2: ¿Huirás como el marica que eres?

S1: No, salir a tomar aire cuando te estás ahogando, no es de maricas.

S2: Tú no te estás ahogando.

S1: Tú tampoco.

S2: No dije que me estuviera ahogando.

S1: Pero lo pensaste.

S2: Ve a donde tengas que ir.

S1: Me niego a ser testigo de semejante masacre emocional.

S2: No sabes lo que pasará.

S1: Por eso tengo miedo.

S2: Creo que yo también.

S1: Lo sé. Creo que es la primera vez que me siento realmente humillado.

S2: Has sido realmente humillado.

S1: Seguiré siendo humillado.

S2: No hay palabra que encaje mejor en lo que estás próximo a sufrir.

S1: Ninguna otra encaja mejor.

S2: Si te hizo pedazos con pequeñeces. Imagina lo que hará con tu grandiosa idea.

S1: Eso no tienes porque meterlo en esta conversación.

S2: Por favor. Tu idea inicial era mejor.

S1: Arrojar miles de balas para ver si una por casualidad da en el blanco ya no es opción, prefiero enfocar y apuntar una sola.

S2: Fallarás. No importa que tan cerca des del blanco. Tu enemigo acertara más en el centro.

S1: Yo no quiero enemigos.

S2: Tal vez no un enemigo, pero si alguien dispuesto a hacerte sentir miserable en cada ocasión que sea posible.

S1: Es un cobarde.

S2: Un cobarde muy inteligente.

S1: Cobarde al final de cuentas.

S2: No te acostumbres a la mierda, solo aprende a lidiar con ella. Enfrentar tus miedos ayuda a superarlo, pero lo tuyo no es miedo, es un problema con la realidad. Tal vez no haría mal alejarte de tu realidad por algún tiempo. Apunta lo mejor que puedas, tienes el arma, dispara. Los cobardes caen, su muralla no todo el tiempo estará ahí. Es más, tú ponte justo del otro lado. Que la muralla los proteja a ambos, veamos quien cede primero. No te busques mas enemigos, gana con inteligencia.

S1: Eso no suena tan sencillo.

S2: No lo es. Pero es el precio que tu aceptaste pagar.

S1: Nunca firmé nada.

S2: Yo sí.

S1: ¿Quién te dio el derecho de firmar por mi?

S2: Yo.

S1: ¿Por qué?

S2: Porque yo soy tu…

S1: Todo tiene más sentido. Supongo que no quería hablar con nadie.

S2: Así es, estás arrodillado llorando, con los brazos sin fuerza, la mente confundida, tus emociones atrofiadas y el espíritu intranquilo. Charlando con un espejo.

S1: No creo que sea solo un espejo.

S2: No lo es. Acércate.

S1: ¿Qué tanto?

S2: Lo suficiente como para que puedas ver el reflejo de tu ojo claramente.

S1: Veo mi ojo claramente.

S2: ¿Qué es lo que ves dentro de él?

S1: Me veo a mi mismo.

S2: No, ese soy yo…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s